Por Elisabet Pérez

Uno de los elementos que hace distintivo a un Hotel es la decoración floral, pues ofrece un toque diferente y acogedor hacia nuestro protagonista, el cliente.

Por ello, la decoración o arreglo floral para un Hotel tiene que ser realizado por un profesional ya que es la primera visión que va a tener nuestro cliente al entrar.

Aporte de equilibrio y armonía

La flor no es solo un símbolo de bienvenida, ya que aparte de embellecer el ambiente tiene la capacidad de llenar de color, alegría y buena energía aportando equilibrio y armonía en todos los elementos que rodea.

Estas son algunas ventajas (sensaciones que puede transmitir sobre nuestro hotel) de la decoración floral:

 

  • Originalidad y frescura
  • Tendencia
  • Color
  • Delicadeza, detalle
  • La perfecta bienvenida

«Lo más importante es sorprender al cliente, pero siempre hay que hacerlo con sencillez y buen gusto»

Desde luego, sorprender al cliente es lo más importante y hacerlo con sencillez y buen gusto.

Es primordial a la hora de desarrollar este trabajo dominar dos conceptos: técnica y composición floral.

La técnica es muy importante, sobre todo en las decoraciones florales que se llevan a cabo en las zonas comunes del Hotel, porque deben mantenerse un periodo largo de tiempo. Normalmente los cambios de estas zonas se realizan una vez por semana. 

Acorde al estilo del hotel

Además, también hay que diferenciar el estilo de cada Hotel con cada composición. Por ejemplo, para un Hotel de lujo normalmente se emplea colores y flores muy glamurosos, suaves rosas en color rosa, malvas, color champán, que invitan a crear una atmósfera relajada junto con el sonido del agua y la vegetación que nos acompañan a la entrada del Hotel.

Sin embargo, en un Hotel más vanguardista, le van más los colores con contrastes: anaranjados, verdes pistacho, amarillos… y para un Hotel más moderno y minimalista se puede crear una decoración con bases de cristal y poca flor.